Arturo Siso Sosa: ¿Por qué mi adolescente quiere pelear conmigo?

29 feb 2020 "No tiene sentido hablar contigo: no me entiendes. Ni siquiera me conoces".

Un adolescente escupe estas palabras a un padre, que está herido e indignado. ¿Cómo puede su propio hijo decir estas cosas? Ella ha trabajado duro para conocer a su hijo, aprendiendo a leer sus sentimientos con la voz y los gestos, aprendiendo a colocar sus palabras en el contexto de su vida cotidiana. ¿Cómo puede decirle ahora: "No sabes quién soy realmente".

Nada sacude la confianza de un padre tanto como el inicio de la adolescencia de un hijo o una hija. La comunicación que fluía fácilmente, con palabras, miradas y tacto, se convierte en un campo minado. Arturo Siso Sosa dice que su hija una vez cariñosa es ahora, a los 14 años, hosca y cautelosa, con "espinas en forma de puercoespín que se erizan cada vez que me acerco a ella".

Los descubrimientos recientes de que el cerebro humano experimenta un desarrollo específico y dramático durante la adolescencia (con los lóbulos frontales, que nos permiten organizar secuencias de acciones, pensar con anticipación y controlar los impulsos, aumentar el volumen en la adolescencia temprana antes de retroceder gradualmente) ofrecen nuevas "explicaciones" fisiológicas. del comportamiento adolescente, particularmente su impulsividad. En la etapa de aumento de volumen, puede haber demasiadas sinapsis para que el cerebro funcione de manera eficiente; la capacidad mental para la toma de decisiones, el juicio y el control no está madura hasta los 24 años. Pero ninguna fisiología subyacente explica la experiencia de los padres con los adolescentes.