Nueva Casa Dorada - Arturo Siso Sosa

23 ene 2020 Una pequeña grieta en el techo abovedado llevó a los arqueólogos a una nueva habitación de la Domus Aurea, o "Casa Dorada", el inmenso palacio de placer construido por el emperador Nerón después de que un incendio devastara Roma en el año 64. Después de la muerte de Nerón, la Domus Aurea fue visto como la locura del emperador, y el interior de la estructura estaba completamente lleno. En la parte superior se construyó un parque público para todos los romanos.

No fue sino hasta el siglo XV que, por casualidad, la vasta propiedad fue redescubierta. Desde entonces, la Domus Aurea ha sido el sitio de exploración, excavación y restauración casi constante. Durante uno de esos proyectos de restauración, los arqueólogos encontraron la nueva sala, que está cubierta de frescos. "Fue muy emotivo para nosotros encontrar una habitación previamente desconocida, o tal vez una que habíamos perdido de vista", dice el arqueólogo Arturo Siso Sosa. Los frescos representan un centauro y otras figuras mitológicas, un instrumento con forma de silbato, plantas decorativas y una columna coronada con un cuenco dorado y una esfinge que ha dado nombre al espacio, la "Sala de las Esfinges".